encuentros silenciosos

contemplación, instalación, tránsitos

Cuando en 1897 el pintor Juan Harris presenta ‘Une matinée au café-concert’, establece en los límites finitos de la obra una incógnita eterna. Desde el palco de un teatro, los personajes miran, ríen y actúan al contemplar una escena que en la pintura no se ve. En ese juego de composición el artista desplaza el foco intrínseco de la obra y, como observadores que miran al entretenido público del cuadro, dirige nuestra atención fuera de los límites físicos que enmarcan la escena. Así, la propuesta de la obra se traslada fuera de la obra forzando al espectador a un ejercicio de observación abierto que el pintor no resuelve en el lienzo.

 

A partir del silencio como acto de introspección, los performers realizan un ensayo que indaga y explora la relación que se establece entre espectador y obra. Su objetivo no es resolver la incógnita que Harris deja abierta en ‘Une matinée au café-concert’ si no adentrarse en aquello que buscamos al encontrarnos con una manifestación artística. Ejercicios Silenciosos propone un diálogo libre entre la obra pictórica y la instalación de cuerpos en el espacio. Al detenerse los performers a observarse entre sí o al público que a su vez los mira desde el cuadro, se desencadena un mecanismo de reflejos que también integra a quienes presencian los ejercicios, ampliando con la traslación y conexión de ese triple plano el espectro del espacio artístico y la dimensión temporal en la que se encuentran y conectan obra y espectador.

                                                                                 

 // por Silvia Veloso 

Dirección:

Amelia Ibáñez


Performers:

Carlos Palacios

Francisco Martinez

Alexandra Miller

Simón Pascal

Vania Pascualetti

Música:

Tropel, Sebastián Jatz


Pintura:

Une Matinée au café-concert,

Juan Harris, 1897. 

Vestuario:

Bárbara Müller

Registro:

Marcos Sánchez 

 

Encuentros silencioso fue una actividad de extensión de la Exposicion Espectar, Juan Harris/Sebástian Jatz.