432

cuerpo, ensayo audiovisual, performance, territorio

432 es paisaje, cuerpo y movimiento. Un ensayo audiovisual en el que el universo sonoro, la danza y el lenguaje cinematográfico convergen para interrogar las relaciones y nexos que vinculan al ser humano y el espacio físico natural.

 

La matriz geográfica y los particulares elementos del paisaje de las Dunas de Longotoma (Chile), son los puntos de partida que repercuten, incitan y movilizan los cuerpos. Viento, arena, temperatura y sol se constituyen en disparadores que, lejos de restringir o limitar la libertad de expresión corporal, amplían las posibilidades de exploración y experimentación abriendo un espacio ilimitado para el ejercicio de una experiencia sensorial plena. En esa forma de entregarse sin condiciones al paisaje, la estructura de 432 se articula en una serie de piezas abiertas que el espectador puede completar, cerrar o continuar según su propia experiencia.

 

El sonido, como elemento onmipresente y transversal del paisaje mutante de las dunas, se constituye en el espíritu que anima la voluntad de movimiento. Así, en la obra, su ritmo atiende a los patrones de la frecuencia 432 hertzios que según algunas teorías alternativas y también en opinión de varios músicos expertos en afinación, corresponde al espectro de vibración ideal que sostienen los sonidos del universo y la naturaleza.

// por Silvia Veloso

Dirección:

Amelia Ibáñez

Marcos Sánchez


Performers:

Matilde Amigo

Jesús Briceño

Alejandra Miller

Carlos Palacios

Simón Pascal

Dirección de fotografía:

Marcos Sánchez

Diseño Sonoro:

Juan Pablo Aguirre

Vestuario:

José Francisco Calbacho

Bárbara Müller

Producción:

José Francisco Calbacho

 

Agradecimientos a Felipe Browne y

Paula Jaramillo